viernes, 15 de agosto de 2008

Entonces

He dormido una larga noche y el dolor se ha apaciguado
como una venda, un sedante han sido los sueños para mi;
sí, no veo ya colores insípidos o vacíos montañosos en mí corazón,
y a pesar de todo no recuerdo las ilusiones nocturnas que se llevaron
/mis pesares y me dejaron tan inmunizado a la realidad
que siento asco de esta meseta temporal por la que transita mi vida.
He dormido y olvide el amor, el odio y la esperanza,
¿para qué vivir entonces?
Continuaré mi camino pintando estrellas y cumbres lejanas sobre mi meseta,
continuaré caminando sin amor, odio o esperanza,
hasta que encuentre el puente que me lleve a la cima de las profundidades
o a la cueva del tope del mundo.

No hay comentarios: