martes, 7 de agosto de 2012

Escondidas

Miro alrededor y no reconozco donde estoy,
no sé cual es este lugar,
esta calle, si es que los sonidos son reales
esta ciudad, si es que el aroma me trae un recuerdo,
este planeta, si es que aún estoy en el mundo...
Lo digo porque de tu boca solo salen laberintos
y me pongo un traje de rata para buscar una salida,
acaso, si en verdad la ando buscando,
porque creo que doy muchas vueltas,
si no,
es que deseo perderme más profundamente
en esas promesas calladas 
que tus sonrisas lejanas transportan al futuro
donde no vuelan los autos,
donde no hay más alta definición que tocar un cuerpo
donde la energía que se respira y que se consume es la de tu alma...
Y me quedo viendo lo muros en medio de lo que parece la nada,
solo un arriba lento con un abajo giratorio.
¿estamos sobre la mesa, en esta contorsión de la memoria y la clarividencia
o son las nubes y la tierra quienes se mueven entre la quietud tus piernas ?
Busco escaleras y solo encuentro pestañas
doy un semi-paso, un sostenido en el vacío
y lo que me salva
es la curvilínea y delgada raya que defiende las ventanas de tu ojos...
Mi destino es sumergirme
entre selvas inconclusas y crecientes,
en los ríos agridulces de tus lágrimas de alegría
y tus llantos de partida,
en los aires de profusa vista que bajo tus madrugadas grises se despiertan.
Tomo lo que puede ser agua
para alejarme de ti lo más que se pueda,
y en esa distancia
que es mucho más larga y más corta de lo que crees,
encontrar dentro de mi, donde te deje escondida
donde te refundí,
donde está la respuesta de donde estoy.

Si aquel lugar es mi destino, lo que vale no solo es el paisaje y la inexactitud de encontrarte, sino aquel "jugar a las escondidas" que desde que te ame aún no termina.





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