Qué será del anterior apartamento donde acomodabas tus muebles y los movías de un rincón a la esquina, donde a pesar del ruido de la calle te sentías a gusto mientras en la templada oscuridad de un día de verano o diciembre cualquiera, podías abrir una cerveza y relajarte con sonido o en silencio.
Umm, Si lo piensas mejor,
¿Por algo te mudaste?
La comodidad se tornó aburrida, la rutina de la cerveza dio un punto a parte, para que el llegar a casa, ya no fuera sentido como el sagrado hábito de introspección y la privacidad, sino un mero lapso de tiempo con algo de descanso.
Empiezas de nuevo, ves a todos lados como si no reconocieras tu propia cama, la mesa, a la tele en todo el frente de la sala... No queda más que un suspiro y acomodar otra vez, quizá encontrando sombras más diligentes que no opaquen la pintura de las sillas, cajones más amplios, o incluso pensamientos no del todo extraños, como ya no dejar el sillón contra la pared si un metro más adelante, ¿qué objetivo puede tener?
Dos palabras que valen por una Re-inventar.
Se corre el riesgo de encontrar vecinos pachangueros, domingos de vida temprana por palomas en el tejado, incluso puede que haya problemas con el baño (que se tape constantemente), puede ser que en el barrio se vaya el agua un día cada semana....Pero no importa, porque la idea es hacer un brillante y "estrenoso" templo con las cosas que ya tenías y las que puedes mejorar.
Así que no vaciles si es necesario teñir los tapetes o comprar un carro nuevo, si este lugar también tiene garaje, lo interesante será el día en que sin pensarlo, no le digas casa al habitáculo donde duermes, sino hogar con todo el peso y la ligereza que esta palabra conlleva.
Todo es siempre un nuevo comienzo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario