lunes, 7 de febrero de 2011

Duro día

¿En realidad es esta tarde tan ancha,

con la lejura de la libertad

y el peso gigante

en las manos del tiempo

y las respuestas?

La jauria corre

esperando que el semáforo no la devore;

el cigarro ve desvanecer su vida

Orillado en la banqueta…

…su ceniza vuela como su espíritu…

El calor no importa

Cuando se te va enfriando el corazón.

En la habitación llena de espacio

se ven tres tristes figuras

conectadas a sus sueños por los bolsillos,

¿existen aún las ilusiones

cuando el amanecer vale lo mismo que la medianoche?

El silencio solo lo rompe el tecleo.

Los minutos están aburridos

Su pereza acompaña el barrido del cielo

Por los torpes vientos de la atmósfera

Nadie ve como los cirro-estratos

Se hacen lluvia

Nadie ve al niño solitario cruza la calle.

Ya no hay más suspiros

Porque el amor imposible

Se hace real una y otra vez en la tele

Se ve tan falso y tan complejo…

Tan sufrido y atemorizante

Tan bonito y tan ficticio…


Es mejor

Terminar con lo ya escrito,

Dispersar esa larga inquietud de la existencia

y vivir un poco

para llegar a casa y recibir una sonrisa,

Un aliento que así sea cibernético o electrónico

Se transforme en la esencia de lo querido.

No hay comentarios: