¿En realidad es esta tarde tan ancha,
con la lejura de la libertad
y el peso gigante
en las manos del tiempo
y las respuestas?
La jauria corre
esperando que el semáforo no la devore;
el cigarro ve desvanecer su vida
Orillado en la banqueta…
…su ceniza vuela como su espíritu…
El calor no importa
Cuando se te va enfriando el corazón.
En la habitación llena de espacio
se ven tres tristes figuras
conectadas a sus sueños por los bolsillos,
¿existen aún las ilusiones
cuando el amanecer vale lo mismo que la medianoche?
El silencio solo lo rompe el tecleo.
Los minutos están aburridos
Su pereza acompaña el barrido del cielo
Por los torpes vientos de la atmósfera
Nadie ve como los cirro-estratos
Se hacen lluvia
Nadie ve al niño solitario cruza la calle.
Ya no hay más suspiros
Porque el amor imposible
Se hace real una y otra vez en la tele
Se ve tan falso y tan complejo…
Tan sufrido y atemorizante
Tan bonito y tan ficticio…
Es mejor
Terminar con lo ya escrito,
Dispersar esa larga inquietud de la existencia
y vivir un poco
para llegar a casa y recibir una sonrisa,
Un aliento que así sea cibernético o electrónico
Se transforme en la esencia de lo querido.
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