domingo, 23 de mayo de 2010

Mariposa

En la mitad de la lluvia,
como una gota más estrellando su última profundidad contra el sonido y la textura del mundo,
me encuentro...
Disfrazando el brillo de mi piel húmeda
con la seca magia de la evaporación
y la áspera oscuridad de la bruma en la madrugada;
hasta que llego
y navego
desde tu aura al oculto lugar de tu tibieza
para susurrarte un escalofrío
y que me acoja en tus piernas.
No necesito sino un instante sin respiración
algo de crema para jugar
y quizá un espacio de tiempo que pueda ser ignorado
para que ni la noche, ni el día nos vengan a apresurar.
Porque ver de nuevo la gotera de mi techo
en esta tarde,
es remitirme a ser todo el escenario de lo que fue nuestro sexo,
nuestro intento de amor,
y ser yo
el agua, la piel, el calor, la música, el frío y las palabras,
y así no tener que recordar sino revivir
mientras llega otro día cualquiera en que espero sobrevivir
a otro instante al borde de la muerte...



1 comentario:

Anónimo dijo...

Que bueno es re econtrarme con tus letras ...