martes, 30 de marzo de 2010

Blanco día

Esta es la noche que esperabas,

Aquella en la que yo ya no logro extrañarte;

Intenso y siniestro indicio de lo mucho que pude haberte amado.

En la Luna creciente

La inundación de este tiempo y su lluvia margarita

Se han llevado, despojándome de ira y de ilusión,

al corazón perpetuo que solo paseaba en mi mente.

...Y cuán marchito ha sido el aguacero!!!

Con las hojas machacadas en los charcos

Y los muros oscurecidos de humedad,

Con los paraguas en la multitud danzando

Y las miradas rehusando la oquedad.

Hasta que llegó al calor en algún rincón

Olvidado de los aires y las gentes,

Donde con la desnudez básica

Que trae la siempre insensata y libre poesía

Me siento a ver las palabras

Encadenándose,

Como nubes altas fulminadas de neutrones y de brizas

Mareadas por aviones

Y silencios estelares...

Allá arriba donde solo el alcance de los sueños profundos se posa

He respirado

Para salir volando

Lejos del alcance de tu distancia.

Hoy no hubo más un pensamiento a tu nombre

Hoy el día aunque lluvioso mostró un firmamento blanco.

No hay comentarios: