miércoles, 27 de enero de 2010

Tiempo, razón y espera

Como la llamada que es anunciada y nunca llega,
la zozobra de animal insomne en medio del invierno,
la palabra pensada /mil veces pensada/ y jamás dicha;
¿cuándo hubo algo más que la espera de la muerte?
Siempre son minutos y pasos,
citas y planes,
amores y soledad...
Siempre es algo más y la espera...
Por ello,
me doy un poco de aquella escarcha para el calor de la mente,
un tanto de humo y de cáncer para darle sabor al aire,
una pizca de reflejos para ver lo que mis ojos no son capaces,
y una larga ducha por los lados del monte.
Así se lleva la brisa lo que mi tiempo no consume,
lo que no gana,
llora o estalla.
Con un zapato marcando la espera/ inicia el cuadro/
y con una esquina de chicles y cigarrillos,
de celulares y "adióses",
veo las prisas, el bostezo y el hambre...
¿qué será de mi sombra en la noche?
Solo pienso:
¿De dónde saldrá la paciencia?
¿De dónde vendrá aquella inútil costumbre,
aquel yugo disfrazado de virtud,
que en realidad es solo una falta de opciones?
El tiempo es lo que es,
pero prefiero cambiarme de huso,
dar vueltas mil veces al mundo
para recuperar mis segundos,
para verme y despertarme un poco antes.
No busco darle sentido a mi figura sentada al sol en esta tarde,
pero quiero un "por qué?" que me cuestione
la razón por la que espero;
Si es por amor quizá valga la pena,
si es por soledad quizá solo es desparche.


No hay comentarios: