martes, 7 de julio de 2009

El Enemigo I

Soy el enemigo, aquel que se enamoró de un ángel...
...Y que, cuanto más se acerca, más me convierte en demonio...
Por eso las calles al caminar con ella, sangran y sonríen, se hacen mágicas e ingrávidas...

Te odio Tiempo porque cuando te necesito...no corres lo suficiente, o sales como metralla;
¿Por qué me culpas Circunstancia incierta,
si solo he abierto mi puerta, mi ventana, mis sábanas y mi alma?
Me veo ya partiendo y regresando, para verte vulnerable...
Para gritarle a Morphy por todas sus desavenencias...
Para vencer al mal y olvidar el bien...
Sigo siendo el Enemigo...
porque prefiero escribir la indiscriminada verdad de mis días,
bajo la imaginación que hace real las visiones de mis ojos en las avenidas,
en los caminos extensos y obscuros,
en los bosques que rodean los edificios...

Quiero escribirte Angel, yo el Enemigo...
Para que cada una de estas palabras, se haga nube, gota de lluvia, un instante en tus sueños,
para que pueda acariciarte al dormir, a pesar de la distancia:
para que pueda adivinar tus gestos,
para que me busques y me recrees en el espacio que aún dejo,
porque sigo allí...en tu escritorio, creciendo, rodeado de esferas de colores,
en tus sueños sin memoria...En las canciones de la radio.

Tendré aún mil noches solitarias,
bajo las montañas y la Luna de otras tierras,
tendré otros paisajes y otras caminatas sin destino...
Sé que podrán ser más noches,
si al llegar no te encuentro...Porque te he dejado mis alas demoníacas...
Y caminaré para buscarte, tomando café en alguna esquina...
fumando un cigarro en cualquier parte...
Sé que soy el enemigo,
y algunos querrán esconderte, incluso tu misma sombra,
pero recuerda, que te he encontrado otras veces,
y si quieres entregar mis alas, harás volar mis ilusiones...

Espero el abordaje, mientras tomo otro sorbo de café,
sabe tanto a melancolía como a esperanza,
lo revuelvo un poco y suspiro
mientras veo el agua, la tierra, la vía, el fuego y el cielo.
Ya te imagino mirando el firmamento, como aquella noche que "no pude sacarte de mi mente"....
Sonrío y recuerdo aquella noche rodeado de tu aroma,
donde no estabas, pero permanecías...
Sé que puedes dar Play y traerme de vuelta...
Así como yo camino, buscando en la acera la sangre, la sonrisa, la magia y el vacío...

"¿ Cúando lloverá de nuevo a tus espaldas?...
....un sueño que me acosa aún".

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