miércoles, 1 de octubre de 2008

Día lleno

Fue la noche larga...
Fue un día de altura que vimos el fin del mundo,
caminamos,viendo como los riachuelos de la ciudad transcurrian,
como cada nube lejana nos traía el sol,el viento y las aguas;
el silencio silvó por encima de las montañas
rasgando la incertidumbre que nos acompañaba,
no vi perros como antes, no vi taxis o solitarios...
Abrí los ojos a una realidad que no existe
a un instante que se está construyendo
entre las láminas de vidrio de las ventanas
y los paisajes que todo el mundo ignora.
Como me gustan tus manos,
puedo decirlo...
Me gustan por el aliento que pintan
al hacer girar el aire,
por lo que pueden ser al tocar la tinta,
por lo que son cuando callas;
adivino soy de lo incierto,
incierto soy cuando adivino,
porque no puedo prometer flores o castigos,
pero invento colores de la nada,
para que la noche que fue larga y el día que fue de altura
sean como peliculas
que mientras vivimos, vemos pasar como espectadores.

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