martes, 12 de agosto de 2008

Epitafio I

La tristeza ha dado paso al tiempo; he visto evaporarse mis lágrimas y ahora reconozco que al final la lluvia será mi baño de añoranza y un sueño, cada vez más lejano, tanto, que ya no tiene sentido y de nuevo, ahora, con el dolor ciego y sordo de mi alma, lo entierro...ha muerto.

Que todas las flores caigan y acaricien su féretro
¡oh sueño que te hiciste imposible!
¡oh alma gemela que solo fuiste un fantasma,
oh amor de mi vida que me quitó la alegría y me dejó solo melancolía!
No sé si gritar o suspirar por tu deceso,
porque cada recuerdo se va contigo después de tanto tiempo,
después de aquellas caminatas nocturnas y solitarias,
después de darle mi espíritu al aire.
¡oh muerte fortuita, cerca, cerca como mi rostro al espejo o una noche aburrida;
guardo el luto de un instante y unos labios invisibles
que besé hasta el punto de hacerme también un espectro,
un fantasma, que ahora revive y te deja muerta, levitando...
Solo me queda inscribir con sangre de mi boca
el póstrero verso que te llevará a mi eternidad:
¨Aquí yace el amor, el odio, el recuerdo y mi vida antes de vivir¨

No hay comentarios: